El médico forense Pablo Lemir brindó detalles de los resultados de la autopsia realizada a los cuerpos de la mujer y el niño que fallecieron calcinados en el incendio de una vivienda en Caazapá.
En ese sentido, el forense confirmó que las víctimas no murieron a causa del fuego y afirmó que fueron asesinados antes de que las llamas consumieran la casa.
Lemir señaló que Vilma Rosana Cabello, de 38 años, fue degollada, por lo que se confirma que fue víctima de un presunto hecho de feminicidio por parte de su expareja.
“Se inició con el cuerpo que en vida fuera Vilma; ella fallece por un degüello homicida, donde se seccionaron ambos paquetes vasculonerviosos del cuello y posteriormente el cuerpo sufre una calcinación”, explicó Lemir.
Mientras que la otra víctima, el niño Leandro Alves Martínez, de 12 años, fue asfixiado con un cable y posteriormente su cuerpo fue totalmente calcinado.
“En el caso del menor; él primero sufrió una estrangulación a lazo semirrígido, en este caso se trata de un cable eléctrico”, añadió Lemir.
Sospechoso fue imputado por feminicidio y homicidio
El Ministerio Público avanza con la investigación y, en ese contexto, la autopsia aporta un dato clave para la investigación, ya que descarta que la muerte de la mujer y del niño haya sido provocada directamente por el incendio.
“Hasta el momento tenemos declaraciones testificales de vecinos que vieron a la persona afuera mirando el fuego, le pidieron ayuda y él dijo que ya pasó todo lo que tenía que pasar”, explicó la fiscal Lisa Baeza.
La principal sospecha apunta a Ángel Roberto Lugo Sánchez, de 32 años, expareja de la mujer, quien fue detenido e imputado por feminicidio y homicidio.
“Un adolescente de 15 años se encontraba durmiendo en la parte del frente de la habitación, ya tenemos su testimonio. El niño se encontraba en la última pieza y el adolescente en la pieza del frente, no se encontraban juntos”, añadió la fiscal.
El hecho ocurrió en la Colonia Tupãrenda, distrito de Aba’i, Caazapá, tras una discusión que hubo entre el hombre y la mujer. Un adolescente de 15 años logró sobrevivir al hecho.
