La ministra de Trabajo, Mónica Recalde, instó al gremio médico del sector público a mantener la flexibilidad en la mesa de negociaciones y defendió un ajuste salarial progresivo para evitar un “efecto arrastre” que comprometa las finanzas del Estado.
Los profesionales de la salud exigen un aumento lineal de 3.000.000 de guaraníes por vínculo, buscando elevar sus ingresos de 5.000.000 a 8.000.000 de guaraníes por cada contrato de 12 horas semanales.
“El derecho a la huelga está consagrado en la Constitución Nacional siempre que cumpla con todas las legalidades. Ellos hablan de que desde el 2012 no tienen un incremento salarial; un detalle no menor es que los médicos redujeron su carga horaria laboral”, expresó Recalde.
En respuesta, el Gobierno planteó una estructura diferenciada con incrementos mensuales de entre 400.000 y 3.000.000 de guaraníes, esquema que fue rechazado por el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed).
“Salud es prioridad para el gobierno de Santiago Peña; tenemos que ser conscientes de que a veces el Estado no puede pagar todo y ser flexibles en momentos de negociar, porque está la ciudadanía de por medio”, indicó.
Ante la medida de fuerza anunciada, Recalde recordó que los servicios de salud son imprescindibles y apeló a garantizar la atención mínima estipulada por ley para no perjudicar a la ciudadanía.
“Primero, que la ciudadanía entienda que los servicios médicos son imprescindibles; se tiene que garantizar el servicio mínimo. En ese sentido, el Ministerio de Salud se reorganizó bastante bien; se atendieron las urgencias”, señaló.
Finalmente, la titular del Ministerio de insistió en que los recursos públicos son limitados y requieren de un diálogo constante para alcanzar acuerdos sostenibles que beneficien a todos los sectores.
“Yo confío en los negociadores de la huelga, en la mesa que abrirá el Ministerio de Trabajo que tendrá la suficiente luz para entender lo que proponemos, en su momento hubo negociaciones con docentes y cualquier tipo incremento que fue progresivo, por lo que no queremos que tenga un efecto arrastre, porque ahí el Estado puede llegar a complicarse”, concluyó la ministra.
