El Ministerio Público investiga un presunto esquema de coacción grave en el Hospital de Villarrica, donde uno de los jefes habría presionado a trabajadoras a entregar dinero para ser contratadas o recontratadas.
En ese sentido, el fiscal Martín Escalada imputó a Mario Fernández Candia, actual jefe de Servicios Generales y exjefe de Admisión, por presunto hecho de coacción grave.
La investigación inició en abril del año pasado por una presunta estafa donde dos limpiadoras denunciaron inicialmente un supuesto esquema piramidal y posteriormente muchas otras trabajadoras se sumaron al reclamo
El fiscal explicó que 36 trabajadoras llegaron a acompañar el reclamo por la supuesta estafa, pero hasta ahora un solo caso concreto de coacción, respaldado, entre otros elementos, por una transferencia de dinero.
“Como tiene incidencia en la renovación de los contratos, advierte o amenaza en que solo si aporta cierto dinero, solo en esas condiciones puede ser contratada o recontratada”, indicó el fiscal.
Señaló que, en los demás casos, las entregas habrían sido en efectivo y sin recibos, por lo que no existe hasta ahora un rastro documental del dinero.
“Solicitamos informes sobre sus funciones para poder disponer lo que las víctimas estaban denunciando y efectivamente comprobamos de acuerdo a los datos proveídos por el Hospital Regional de Villarrica”, añadió.
La Fiscalía pidió medidas alternativas a la prisión y la prohibición de acercarse a las víctimas. La coacción grave tiene una expectativa de hasta tres años de cárcel, informó Gastón Ortiz, corresponsal de la zona.
