El mundo del boxeo lamenta la muerte de Prichard Colón, el boxeador puertorriqueño que permaneció 11 años en silla de ruedas luego de recibir graves lesiones durante una pelea en Virginia.
En el año 2015, Colón sufrió lesiones cerebrales irreversibles tras recibir reiterados golpes en la nuca por parte de su rival estadounidense Terrel Williams, de los cuales nunca pudo recuperarse.
“Buenos días, mi gente. Lamento informarles la partida de mi hijo Prichard de este mundo terrenal. Ahora está en un mejor mundo. Hice todo lo posible por cumplirle su deseo, su sueño de traerlo de vacaciones a Puerto Rico como tanto él deseaba. Gracias por tantos años de amor y oraciones. En la medida en que puedan, por favor, manténgannos en oraciones”, expresó Richard Colón, padre del deportista.
Una gran promesa apagada
Prichard era considerado como una de las grandes promesas del boxeo mundial, pero aquel 17 de octubre de 2015 todo eso quedó truncado cuando una pelea desencadenó una de las tragedias más duras de ese deporte.
El boxeador llegaba a ese duelo invicto, con un récord de 16 victorias, 12 de ellas por nocaut, con tan solo 23 años, por lo que se posicionaba como el favorito de esa noche.
En aquella pelea, Williams propinó en varias ocasiones a Prichard los llamados “golpes de conejo”, impactos ilegales dirigidos a la parte posterior de la cabeza y la nuca, lo que le cambió la vida para siempre.
El puertorriqueño fue derribado y su equipo colgó los guantes para protegerlo, tras llegar al vestuario comenzó a presentar mareos, vómitos y pérdida del conocimiento, que luego derivó en un hematoma subdural con lesiones cerebrales irreversibles.
Permaneció 221 días en estado de coma en el Hospital Shepherd Institute de Atlanta, Georgia, pero al despertar los médicos, familiares y el propio deportista confirmaron que su vida cambió para siempre al quedar en silla de ruedas.
Una tragedia que cambió el boxeo
Aquella tragedia marcó un antes y un después en el boxeo, ya que 1 año después de la pelea, el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) creó la denominada “Regla Prichard Colón” que prohíbe los golpes a la nuca.
La medida les otorga la facultad a los árbitros de penalizar, descontar puntos o descalificar a los competidores que conecten ese tipo de golpe a su rival y una instrucción previa en los vestuarios sobre los riegos de ese método.
El mismo Consejo le otorgó a Colón campeón honorario mundial, distinción que incluyó la entrega de un cinturón verde y oro en junio del año 2021. Hoy el organismo lamenta su muerte.
“Un verdadero guerrero. Prichard demostró una fuerza y valentía que trascendieron el mundo del boxeo e inspiraron a personas de todo el mundo. El espíritu luchador de Prichard jamás será olvidado. Descansá en paz, campeón”, expresaron a través de sus redes sociales.
Nacido para brillar, Colón es recordado como una de las grandes promesas del boxeo mundial que fue sacado del ring por golpes ilegales y que tras 11 años de lucha se apagó para siempre.
Fuente: Infobae
