Pasaron 25 años de aquel 11 de setiembre que marcó la historia mundial. Terroristas atacaron las torres gemelas del World Trade Center y acabaron con la vida de más de 3000 personas.
Pero, esa mañana no solo dejaron escombros y una herida profunda en toda la humanidad, sino que obligaron a que se cambien las reglas de la geopolítica global en cuanto a la seguridad internacional, transformando para siempre la vida millones de personas.
Con este hecho se dio inicio a la “Guerra contra el Terrorismo”, EE.UU. invadió Afganistán en el año 2001 para derrocar al régimen talibán y capturar a Osama Bin Laden, principal ideólogo de los atentados.
Los viajes en avión cambiaron para siempre, reforzaron las cabinas de los pilotos, se prohibió el transporte de líquidos y objetos punzantes y se implementaron los escaneos corporales extremos en los aeropuertos.
En el año 2003, EE.UU. invadió Irak y el caos propició el nacimiento de grupos radicales como el Estado Islámico (ISIS).
Así también, por miedo al terrorismo, de acuerdo con los reportes del FBI, los crímenes de odio contra la comunidad musulmana e inmigrantes de Oriente Medio aumentaron un 1.617% entre el año 2000 y 2001.
Esta situación acabó fracturando la cohesión social y la integración cultural en occidente durante décadas.
En cuanto a la economía, el comercio global se volvió más lento y costoso debido a las exhaustivas revisiones en las fronteras, aduanas y puertos. También hubo un incremento en los costos de logística, transporte y primas de seguros internacionales.
La Zona Cero, como se conoce hoy el lugar donde alguna vez se erigieron las torres gemelas, es un recordatorio de la resiliencia humana bajo la consigna “Prohibido Olvidar”.
