Fue un 15 de agosto, pero de 1537 cuando don Juan de Salazar y Espinosa cumplió el pacto que hizo meses antes y fundó el fuerte “Nuestra Señora de la Asunción”, hoy, Asunción del Paraguay. Lo que parecía una simple fortaleza pasó a convertirse en la Madre de Ciudades.

Asunción nació como un acto de defensa militar, pues meses atrás, Juan de Salazar y Gonzalo de Mendoza, ambos, españoles que llegaron con don Pedro de Mendoza al río de la Plata, subieron agua arriba desde la cuenca del Plata y bordearon el río Paraguay, buscando a su paisano, Juan de Ayolas, quien también había surcado agua arriba buscando el camino de la plata, con la intención de llegar al Alto Perú por dentro del continente.
Pero la búsqueda se hizo difícil y en medio del viaje, divisaron una bahía, la misma que hoy, baña nuestra Costanera. El lugar estaba habitado por los Carios, una tribu enemistada con las otras tribus que habitaban lo que hoy conocemos como la región occidental. Pidiendo agua, comida y provisiones, los españoles se acercaron a los lugareños y, como intercambio por la hospitalidad les prometió fundar un fuerte militar a su regreso, este fuerte, además, ayudaría a los guaraníes en su defensa contra otras tribus, por lo que concertaron el pacto.
A diferencia de otras conquistas, en Asunción no hubo violencia. Ya en el mes de agosto, los españoles regresaron de su expedición y, como no olvidaron su promesa, ese 15 de agosto, fundaron el “puerto y casa fuerte Nuestra Señora Santa María de la Asunción”.

Asunción también es la cuna del mestizaje, pues tras la fundación del fuerte, los españoles empezaron a desposar a las mujeres guaraníes y de esa unión nacieron los mestizos. Durante todo el siglo XVI, Asunción fue el centro de donde partieron las expediciones para otras zonas de América del Sur.
Estas expediciones fueron claves para fundar ciudades como Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe, Santa Cruz de la Sierra, entre otros, de aquí su mote de “Madre de Ciudades”.
Al ser un centro muy concurrido y debido a la creciente población, en 1541, se funda el primer gobierno autónomo del Río de la Plata, dando origen al Cabildo de Asunción.
Esta misma capital, fue la primera en atestiguar la primera independencia suscitada en tierras conquistadas por los españoles. En 1811, en Asunción, Paraguay se declaró libre y soberana del yugo extranjero.
Hoy, 489 años después, Asunción cuenta con más de 500 mil habitantes y, es casa y cobija para muchos extranjeros y paraguayos que migraron de otros rincones del país. Aún mantiene su porte señorial exponiendo las huellas que le dejó la historia, una historia que mezcla la opulencia de una nación y las cicatrices del renacer de toda una cultura, una nación que surgió de un pacto de caballeros y sobrevivió pese a todo, latiendo fuerte en el corazón de América del Sur.
