Según la Ley N° 6864/21, cada 22 de agosto en Paraguay se celebra el Día Nacional del Folklore, fecha que fue institucionalizada para enaltecer nuestra cultura y preservar nuestras raíces e identidad cultural.

El folklore paraguayo representa una fusión entre la cosmovisión guaraní y las costumbres traídas por los españoles, esa amalgama hizo que la cultura paraguaya sea una de las más ricas y vibrantes de América Latina.
La instalación de la fecha coincide además con la celebración mundial del folklore, que fue instaurada en honor al arqueólogo británico Willian John Thoms, quien acuñó un día como hoy, pero de 1846, el término folklore para resumir el saber de un pueblo.
Y, justamente el saber de nuestro pueblo incluye nuestra deliciosa gastronomía: mbejú, chipa, sopa paraguaya, pastel mandi’o entre otras delicias tan nuestras que permiten que nos conectemos entre paraguayos por un hilo invisible que no entiende de distancias.

Además, el tereré que también fue declarado como Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO, no es solo un brebaje de yerba mate y hierbas medicinales, sino que es la mayor muestra de la solidaridad y la camaradería de los paraguayos.
Y como en una ronda de tereré nunca faltan los debates y las charlas, también forman parte de nuestra identidad el caso ñemombe’u y los relatos sobre los mitos de nuestra tierra, como el Luisón, Jasy Jatere, Moñai, Pombero, entre otros.
Uno de los pilares que sostiene la inigualable identidad paraguaya es el idioma guaraní, una lengua heredada de los nativos y que ha sido ícono en diversos puntos de la historia de nuestro país, además, el guaraní es símbolo de resiliencia pues a pesar de que muchos intentaron prohibirlo, él sobrevivió y se sigue transmitiendo de generación en generación.

Como parte de la identidad cultural paraguaya también se resalta la vestimenta típica en donde sobresalen los tejidos de ñanduti y ao po’i. Nuestra música, la guarania y la polca, también forman parte del acervo cultural paraguayo a los que acompañan la danza, agregándole algarabía a las fiestas populares.
Hoy por hoy, el folklore se enfrenta al desafío digital y a la globalización, muchos han encontrado en las redes una forma de fortalecer nuestra cultura compartiendo recetas de nuestra tierra, narrando historias en guaraní o, con ayuda de la inteligencia artificial han recreado segmentos de historias pasadas que marcaron las cicatrices del pueblo guaraní, que, a pesar de las heridas se ha destacado por la garra de no rendirse y de seguir brillando bajo el sol del trópico de Capricornio que corona la terraza de nuestra tierra roja.
